Factores que aumentan el riesgo

De acuerdo con la Ley General de Protección Civil, riesgo está definido como: "Daños o pérdidas probables sobre un agente afectable, resultado de la interacción entre su vulnerabilidad y la presencia de un agente perturbador".

No se podría definir una zona de mayor riesgo en la Ciudad ya que los sistemas geológicos, geomorfológicos y físicos de ésta interactúan de manera muy diversa. Las amenazas que se encuentran en un territorio específico pueden variar y, entonces, una vivienda puede ser más vulnerable ante un evento (riesgo).

Al observar los mapas, no sólo se puede identificar que las zonas con mayor afectación por sismos se encuentran en las Alcaldías Cuauhtémoc (principalmente), Benito Juárez y Coyoacán; y existe una coincidencia con las zonas que registran hundimientos de terreno, fallas geológicas y terreno inestable. Hay que recordar que era una zona de lagos, que fue drenada y que cada vez pierde más agua del subsuelo por la extracción masiva de la misma para surtir a la población de la ciudad.



El riesgo es una conjugación de factores, tanto naturales como humanos, y se refiere a los daños que podría sufrir una población determinada, en función de las diferentes amenazas o peligros existentes. Hay condiciones que determinan el riesgo de las construcciones, por ejemplo: lugares vulnerables ubicados en zonas sísmicas, cercanos a fallas geológicas, así como modificaciones del terreno. Específicamente, para la Ciudad de México las zonas de mayor riesgo para construir son aquellas cercanas o inmersas en:

• laderas o taludes inestables, susceptibles a derrumbes y deslizamientos;

• laderas debilitadas por deforestación o erosión del terreno;

• zonas lacustres, lugares cercanos a cauces de ríos y otros sitios similares que periódicamente se inundan;

• zonas de fallas geológicas y/o grietas

• zonas de minas antiguas y

• zonas susceptibles a hundimientos y socavación del suelo (en muchos casos asociadas con la extracción de agua del subsuelo) y

• zonas con alta precariedad en las construcciones.

Independientemente de los peligros mencionados, se debe considerar la responsabilidad de las empresas constructoras; pues si no se cumple con las especificaciones del Reglamento de Construcciones, el proyecto estructural y la calidad de los materiales de construcción; y si no se consideran las zonas de seguridad definidas por las autoridades de protección civil, la probabilidad de un colapso ante un evento como un sismo aumenta considerablemente.

De acuerdo con la cartografía de riesgos para la CDMX, de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, las zonas donde se localizan las fallas y se registran hundimientos del suelo coinciden con las Alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez y Coyoacán, sin que esto signifique que la totalidad de su extensión territorial sea zonas de riesgo. Asimismo, se observa que las Alcaldías Venustiano Carranza, Iztacalco, Iztapalapa y GAM, presentan estos factores de vulnerabilidad (zona sísmica y hundimientos); sin embargo, no han reportado tantos daños porque, en general, las construcciones en estas zonas no son tan antiguas, ni tan altas (pocos niveles). Las Alcaldías situadas al sur de la Ciudad se encuentran en suelos de tipo pedregal, que son más estables, aunque las viviendas son vulnerables ante amenazas como deslaves, derrumbes o desbordamiento de ríos (si se encuentran cercanas a lechos de ríos, barrancas, taludes o elevaciones de terrenos erosionados o deforestados).

El hecho de que se construyan edificios con pisos irregulares (más niveles construidos de los permitidos) supone un problema porque, al aumentar la población residente, se puede superar la capacidad de dotación de los servicios públicos, como el suministro de agua potable y drenaje, se saturan las vialidades y se incrementa el requerimiento de áreas verdes públicas, entre otros servicios urbanos.

En el caso de construcciones existentes, a las que se agregan niveles, si no se cuenta con un adecuado diseño estructural, capacidad de carga y un buen estado de conservación de la edificación, se tiene un alto riesgo de colapso, parcial o total, sobre todo cuando se combina con otros factores de peligro.

Si en obras nuevas el número de niveles de construcción permitido se excede y no se modifica el diseño estructural antisísmico, aumenta el riesgo de daños físicos e incluso de derrumbe ante la ocurrencia de un sismo.

NOTA 1: En el Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal, en su artículo 140, se menciona que “…las edificaciones deben considerar una estructuración eficaz para resistir las acciones que puedan afectar la estructura, con especial atención a los efectos sísmicos.”

NOTA 2:

Riesgo: Es la probabilidad latente de que ocurra un hecho que produzca ciertos efectos; es decir, la combinación de la probabilidad de la ocurrencia de un evento y la magnitud del impacto que puede causar.

Amenaza: Potencial ocurrencia de un hecho que puede manifestarse en un lugar específico, con una duración e intensidad determinadas. Cuando el Agente de riesgo selecciona una víctima contra la cual pretende cometer un acto delictivo, automáticamente se convierte en una amenaza para ella. Se puede considerar que es la materialización del riesgo.

Vulnerabilidad: Está íntimamente relacionada con el riesgo y la amenaza y se puede definir como la debilidad o grado de exposición de un sujeto, objeto o sistema. También son aquellas fallas, omisiones o deficiencias de seguridad que puedan ser aprovechadas por los delincuentes.