Prevención

1) Se deben actualizar los instrumentos de planeación y la legislación al respecto, para resolver los problemas asociados a un desarrollo urbano insostenible, así como crear mecanismos que ayuden a controlar la edificación de inmuebles de grandes dimensiones en zonas con tantas amenazas que los hacen más vulnerables ante los eventos naturales, como son los sismos y las inundaciones por desbordamientos.

2) Es indispensable la aplicación rigurosa de los reglamentos de construcción para reducir la posibilidad de daños y pérdidas humanas y materiales. Esta responsabilidad recae tanto en las empresas constructoras, como en la revisión por parte de las autoridades, antes de emitir los permisos; pues se ha demostrado que hay una relación directa entre el daño en edificaciones y el no uso de reglamentos de construcción.

3) Los particulares que van a remodelar o a construir algún inmueble también pueden involucrarse en esta tarea, si se documentan y exigen que se respeten los planos y los cálculos estructurales al momento de construir, para garantizar una construcción resistente, funcional y durable.

En el caso de las instituciones que apoyan en este tema se encuentran: las de Protección Civil (locales y federal) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED); este último, por conducto de los especialistas en ingeniería estructural, ha continuado con investigaciones enfocadas a la identificación de los detonantes de daño en edificaciones y en general con la difusión del conocimiento sobre los sismos y sus efectos en las mismas. También lleva a cabo estudios sobre la viabilidad del uso de nuevas tecnologías para la construcción y/o rehabilitación de edificaciones, con un enfoque de sismorresistencia resiliente. Estas instancias publican en sus páginas información cartográfica y documental para informar a la población sobre las zonas con mayor riesgo y sobre algunas medidas para minimizar los daños. Toda la población puede participar para disminuir los riesgos y daños, realizando diferentes acciones, como:

1) Elaborando su Plan Familiar de Protección Civil

• Detecta riesgos y zonas de seguridad, tanto dentro como fuera de casa.

• Revisa mobiliario e instalaciones (luz, gas y agua) y realiza las reparaciones pertinentes en tu domicilio.

• Realiza simulacros con tu familia.

• Traza las posibles rutas de evacuación, señala los riesgos detectados y plantea cómo reducirlos

• Prepárate para actuar ante la presencia de fenómenos perturbadores

2) Prepara tu Mochila de Emergencia, la cual debe contener:

• documentos importantes,

• radio y linterna con baterías,

• herramientas básicas para reparaciones de emergencia

• directorio de familiares y números de servicios de emergencia,

• botiquín (incluir silbato) y

• algunos víveres enlatados y agua embotellada.

3) Acuerda con tu familia un punto de reunión alternativo, por si no pudieras llegar a tu vivienda.